Gayle Rubin
1984
Compilado en: Vance, Carole S. (Comp.) Placer y peligro. Explorando la sexualidad femenina. , Ed. Revolución, Madrid, 1989.
«En el idioma inglés, la palabra "sexo" tiene dos significados muy distintos. Significa género e identidad de género, como en "el sexo femenino" o "el sexo masculino". Pero sexo se refiere también a actividad, deseo, relación y excitación sexuales, como en "to have sex".
Esta mezcla semántica refleja el supuesto cultural de que la sexualidad es reducible al contacto sexual y que es una función de las relaciones entre mujeres y hombres. La fusión cultural de género con sexualidad ha dado paso a la idea de que una teoría de la sexualidad puede derivarse directamente de un teoría del género.
En un trabajo anterior, "The Traffic in Women", yo utilizaba el concepto de sistema de sexo/genero, definido como "una serie de acuerdos por los que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana". Mi argumentación era que "el sexo tal y como lo conocemos -identidad de género, deseo y fantasía sexual, conceptos de la infancia- es en sí mismo un producto social". En dicho trabajo, yo no distinguía entre deseo sexual y género, tratando a ambos como modalidades del mismo proceso social subyacente.»
REFLEXIONANDO SOBRE EL SEXO: NOTAS PARA UNA TEORÍA RADICAL DE LA SEXUALIDAD
I. Las guerras del sexo
II. Pensamiento sobre el sexo
III. Transformación sexual
IV. Estratificación sexual
V. Conflictos sexuales
VI. Los límites del feminismo
VII. Conclusión
Cuadernos de Negación relacionados:
nro.13
nro.14
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martes, 21 de abril de 2020
jueves, 7 de marzo de 2019
El tráfico de mujeres. Notas sobre la “Economía Política” del sexo
Gayle Rubin (1975)
Este es uno de los textos mas precisos e inspiradores que hemos encontrado a lo largo de muchas lecturas. La autora toma como punto de partida otros autores que previamente discutieron acerca del género y de las relaciones sexuales como instituciones económicas (Karl Marx y Friedrich Engels), que desempeñan una función social convencional (Claude Lévi-Strauss) y son reproducidas en el desarrollo psicológico del niño (Sigmund Freud y Jacques Lacan). Gayle Rubin aborda el pensamiento marxiano identificando el papel de las mujeres dentro de una sociedad capitalista. Considera que la reproducción de la fuerza de trabajo depende de las tareas domésticas de las mujeres para transformar las mercancías en sustento del trabajador. El sistema del capitalismo no puede generar excedentes sin las mujeres, sin embargo, la sociedad no les otorga acceso a las mujeres al capital resultante.
«Toda sociedad tiene algunos modos sistemáticos de tratar el sexo, el género y los bebés. Ese sistema puede ser sexualmente igualitario, por lo menos en teoría, o puede ser “estratificado por géneros”, como parece suceder con la mayoría o la totalidad de los ejemplos conocidos. Pero es importante –aun frente a una historia deprimente— mantener la distinción entre la capacidad y la necesidad humana de crear un mundo sexual y los modos empíricamente opresivos en que se han organizado los mundos sexuales. El término “patriarcado” subsume ambos sentidos en el mismo término.»
La autora propone el de sistema de sexo/género: «un termino neutro que se refiere a ese campo e indica que en él la opresión no es inevitable, sino que es producto de las relaciones, sociales específicas que lo organizan.»
«He llamado a esa parte de la vida social [que es la sede de la opresión de las mujeres, las minorías sexuales y algunos aspectos de la personalidad humana] el “sistema de sexo/género”, por falta de un término más elegante. Como definición preliminar, un sistema de sexo/género es el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas.»
«(...) nosotras no solamente estamos oprimidas como mujeres: estamos oprimidas por tener que ser mujeres, u hombres, según el caso. Personalmente, pienso que el movimiento feminista tiene que soñar con algo más que la eliminación de la opresión de las mujeres: tiene que soñar con la eliminación de las sexualidades y los papeles sexuales obligatorios.
El sueño que me parece más atractivo es el de una sociedad andrógina y sin género (aunque no sin sexo) , en que la anatomía sexual no tenga ninguna importancia para lo que uno es, lo que hace y con quién hace el amor.»
EL TRÁFICO DE MUJERES. NOTAS SOBRE LA "ECONOMÍA POLÍTICA DEL SEXO"
Marx
Engels
Parentesco
"Vil y preciosa mercancía"
Más allá del laberinto
El psicoanálisis y sus malestares
El hechizo de Edipo
El parentesco, Lacan y el falo
Revisón de Edipo
"Papá, papá, bastardo, me cansé"
La economía política del sexo
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Este es uno de los textos mas precisos e inspiradores que hemos encontrado a lo largo de muchas lecturas. La autora toma como punto de partida otros autores que previamente discutieron acerca del género y de las relaciones sexuales como instituciones económicas (Karl Marx y Friedrich Engels), que desempeñan una función social convencional (Claude Lévi-Strauss) y son reproducidas en el desarrollo psicológico del niño (Sigmund Freud y Jacques Lacan). Gayle Rubin aborda el pensamiento marxiano identificando el papel de las mujeres dentro de una sociedad capitalista. Considera que la reproducción de la fuerza de trabajo depende de las tareas domésticas de las mujeres para transformar las mercancías en sustento del trabajador. El sistema del capitalismo no puede generar excedentes sin las mujeres, sin embargo, la sociedad no les otorga acceso a las mujeres al capital resultante.
«Toda sociedad tiene algunos modos sistemáticos de tratar el sexo, el género y los bebés. Ese sistema puede ser sexualmente igualitario, por lo menos en teoría, o puede ser “estratificado por géneros”, como parece suceder con la mayoría o la totalidad de los ejemplos conocidos. Pero es importante –aun frente a una historia deprimente— mantener la distinción entre la capacidad y la necesidad humana de crear un mundo sexual y los modos empíricamente opresivos en que se han organizado los mundos sexuales. El término “patriarcado” subsume ambos sentidos en el mismo término.»
La autora propone el de sistema de sexo/género: «un termino neutro que se refiere a ese campo e indica que en él la opresión no es inevitable, sino que es producto de las relaciones, sociales específicas que lo organizan.»
«He llamado a esa parte de la vida social [que es la sede de la opresión de las mujeres, las minorías sexuales y algunos aspectos de la personalidad humana] el “sistema de sexo/género”, por falta de un término más elegante. Como definición preliminar, un sistema de sexo/género es el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas.»
«(...) nosotras no solamente estamos oprimidas como mujeres: estamos oprimidas por tener que ser mujeres, u hombres, según el caso. Personalmente, pienso que el movimiento feminista tiene que soñar con algo más que la eliminación de la opresión de las mujeres: tiene que soñar con la eliminación de las sexualidades y los papeles sexuales obligatorios.
El sueño que me parece más atractivo es el de una sociedad andrógina y sin género (aunque no sin sexo) , en que la anatomía sexual no tenga ninguna importancia para lo que uno es, lo que hace y con quién hace el amor.»
EL TRÁFICO DE MUJERES. NOTAS SOBRE LA "ECONOMÍA POLÍTICA DEL SEXO"
Marx
Engels
Parentesco
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